EL ESPEJISMO MENDOCINO Y LA DURA REALIDAD

El gobierno nacional le giró a Mendoza una cuantiosa cifra en dólares para la obra de Portezuelo del Viento. Como ya expresamos públicamente en un reciente documento, no nos debe extrañar dicha transferencia.  

b_300_200_16777215_00_images_2020_mapa-7-5-2020.jpgLa grave crisis económica de la Argentina , agravada por la que añade un país parado por la pandemia, nos hace pensar que la actitud del Gobierno Nacional es coherente con la historia de los ríos  robados.               

La Fundación Chadileuvú de La Pampa presentó el primer Amparo Ambiental pidiendo se suspenda la obra ante la Suprema Corte;  luego lo hicieron el Gobierno de La Pampa y la ONG Asamblea de los ríos. Con dictamen favorable de la Procuración aún estamos esperando que la Corte se expida.



Mas allá de la parte legal, el Coirco ante la gravísima crisis hídrica del Colorado resolvió estudiar la distribución de cupos que establece el Tratado del río Colorado. El mismo acuerdo establece que en épocas de merma de caudal los cupos deben ser reducidos proporcionalmente .    
 
Mendoza empeñada en su “obra del siglo”, el tan promocionado dique de Portezuelo del Viento, trata de avanzar contra viento y marea.

Como todos sabemos la obra tiene importancia estratégica para los cuyanos: el objetivo es apropiarse de una porción muy importante del caudal del río Grande, principal afluente del Colorado. No les preocupa la crisis hídrica de dicho río que hoy conduce el 50% del caudal histórico. No les preocupa que sea el agua de bebida de 200.000 argentinos y tampoco que la principal zona de riego en el sur de Buenos Aires esté agónica por escasez de agua para regar. Ellos caminan hacia su objetivo egoísta e insolidario. Un dique alto para generar energía y trasvasar agua al Atuel. Sus políticos y diarios hablan de un trasvase de 34 metros cúbicos por segundo. Un sueño, un espejismo o peor una mentira que ellos no pueden ignorar.  La capacidad de generación es una ilusión absurda, jamás el río puede generar esa cifra, aún con el caudal histórico. El Tratado habla de un trasvase de solo 24 /s si no se realiza una obra similar y compensatoria desde el río Negro al Colorado; si tal trasvase se hiciera podrían trasvasar los 34 m3/s.

Hoy, suponiendo que el dique estuviera construido, no podrían llenar el lago complementario, no existe suficiente agua para hacerlo. La hidrogeneración tampoco se podría realizar, y el trasvase a la cuenca del Atuel se podría hacer a un costo faraónico para solo transportar la irrisoria cantidad de 12 m3/s.

Los políticos y factores de poder de la provincia cuyana están empeñados en un sueño imposible, lo que es inexplicable es que el gobierno nacional no lo perciba.

Un dato no menor es la inflación fantástica que de una deuda de 300 millones de dólares se multiplicó a los actuales 1023 millones.

Nos podemos preguntar: ¿por qué un gobierno nacional jaqueado por una deuda externa enorme, con una economía paralizada por la pandemia más grave del siglo, sigue apoyando una obra disparata destinada al fracaso?

La historia inmediata nos responderá esta pregunta.   

Para cambiar la previsible respuesta deberemos continuar más intensamente en esta lucha justa.