Revista Cauce

Fundación Chadileuvu

CAUCE Nº 6. Julio 2021

EDITORIAL
b_300_200_16777215_00_images_2021_Revista_Cauce_N1941766_julio_2021-1_2.jpgEL PROBLEMA MAS GRAVE QUE AFRONTA LA HUMANIDAD: SOMOS CASI 8000 MILLONES LOS HABITANTES DEL PLANETA
Todos estamos muy preocupados por la pandemia, vemos familiares, amigos o conocidos enfermos o fallecidos. Las cifras alarman: más de 90.000 argentinos muertos y casi 4 millones en el planeta.
La pandemia es el problema del momento actual, descubrimos con ella un problema global que nos aqueja a todos, ricos y pobres, países del sur y del norte, hombres y mujeres de todas las razas. La enfermedad por un momento nos igualó en la desgracia.
Pero la ciencia y la medicina desarrollaron las vacunas y la esperanza de eliminar la enfermedad, o al menos controlarla, es una posibilidad concreta. Pero como siempre sucede los países muy ricos lograron inmunizar a una gran proporción de sus poblaciones y el resto sufrimos por adquirir las escasas vacunas. Es el problema de siempre, los poderosos se quedan con la mayor parte de los recursos.
Probablemente el Covid 19 en el año 2022 solo sea ya un feo recuerdo, tal como lo fue la peste negra del medioevo. Debemos agradecer a la ciencia y al sistema sanitario su respuesta contundente ante un grave problema.
Pero un problema aún más peligroso nos acecha y a diferencia de la actual peste no se manifiesta de un modo dramático y contundente, con víctimas visibles y cercanas. Por esa razón es algo que pasa desapercibido para casi todos. La mayor parte de la población ignora los hechos, los desconoce. El problema no es prioritario para los grandes intereses económicos que manejan el planeta, es más: se invisibiliza porque afecta a los principales grupos económicos, sobre todo a los manejan la energía y la industria del automóvil.

Un lobby internacional financiado por las grandes petroleras y la industria del automóvil afirma que el cambio climático no existe. El ex presidente Trump fue un gran negacionista del cambio climático, y también de la gravedad de la pandemia.
Quienes habitamos el planeta somos muchos, tal vez demasiados.
El género humano en su desmedido crecimiento está agotando los recursos de la Tierra, del único planeta que tenemos. El precepto bíblico “creced y multiplicaos” ha sido tomado con particular entusiasmo por los hombres y mujeres. En 1950 habitaban esta piedra voladora 2.500 millones de personas, hoy son casi 8.000 millones. Multiplicamos por tres y seguimos creciendo en forma acelerada.
Un ejemplo del peligro del gran crecimiento de las poblaciones se puede ver con diáfana claridad en estudios de laboratorio con poblaciones bacterianas. En la biología, en 48 o 72 horas bajo condiciones óptimas la multiplicación de bacterias es explosiva, se pasa de unos pocos miles de células a poblaciones de centenares o miles de millones. Es una de las demostraciones más simples de la potencia de la vida para multiplicarse y producir grandes cambios.
Constatar el fenómeno es fácil de hacer, digamos que es algo rutinario en muchos laboratorios de microbiología; ayuda a comprender el significado de la dinámica de las poblaciones. Su conocimiento se puede extrapolar, con los debidos cuidados, a otros organismos y situaciones.
¿Qué sucede en la naturaleza? Existen mecanismos de control que regulan el crecimiento poblacional y restablecen el equilibrio: aumento de las poblaciones de predadores, disminución de poblaciones por escasez de alimentos o de espacio, acumulación de desechos tóxicos, y muchas otras formas.
¿Pero qué sucede cuando se trata del ser humano?
El hombre es la especie dominante del planeta, el máximo predador en todos los ambientes (caso único que conozcamos), no tiene enemigos naturales conocidos excepto los seres microscópicos que a veces suelen causarle enfermedad o muerte. Accidentalmente podemos ser cazados por otros animales como tiburones, felinos o cocodrilos. Eso sucede con poca frecuencia y suele ser una noticia periodística inusual. Los animales por el contrario son nuestras presas en la necesidad de ocupar nuevos ambientes o extraer recursos para la subsistencia.
¿Cómo el hombre ha podido ubicarse en la cima de la escala biológica? No es el animal más fuerte, ni el más veloz, ni el que tiene órganos especializados para atacar o defenderse de otros animales. Tampoco es el de mayor tamaño ni siquiera podría subsistir en un ambiente natural extremo como otros animales.
La respuesta es conocida: nuestro desarrollo cerebral y la propiedad emergente llamada inteligencia nos ha permitido desde hace muchos milenios inventar una manera de comunicarnos a través de la palabra, imaginarnos cosas que no existen, aprovechar los recursos disponibles, vivir en sociedad y desarrollar artefactos crecientemente complejos que nos permitieron la hazaña de dominar en gran medida la naturaleza.
Transcurrieron decenas o centenas de miles de años para llegar a donde estamos.
Nuestra especie ha sido capaz de llegar a la luna y de inventar artefactos que nos permiten hacer cosas que el ser humano por si no podría hacer. Volar, navegar los mares, inventar la agricultura, domesticar animales, detener los ríos con represas.
A pesar de que el homínido que somos es muy indefenso al clima o situaciones extremas hemos colonizado todo el planeta. No existe ningún lugar que no hayamos pisado, excepto las máximas profundidades de la tierra o del mar.
O sea que expandimos nuestra presencia a todo el globo terráqueo, colonizamos todos los ambientes, explotamos todos los ecosistemas y pusimos al planeta a nuestro servicio. Algunos ven este “triunfo humano” con beneplácito. No dudan que somos los dueños del planeta tierra y que podemos hacer en ella lo que nos plazca.
Pero…algo está mal, hay algo que no cierra en esta ecuación no matemática.
Desde la década de 1940 comenzó un vertiginoso aumento de la demanda de bienes y servicios. La población aumentaba, pero aumentaba aún más el consumo individual en los países ricos. Lo primero fue la destrucción de los
bosques para usarlos como combustible, luego vino la explotación del carbón mineral y finalmente el petróleo. El incremento de la explotación de los combustibles fósiles fue explosivo durante los siglos XIX, XX y XXI. Por supuesto que estos combustibles se usaron principalmente para generar energía, se quemaban y producían dióxido de carbono. En el siglo XIX se inventó primero el motor a vapor y luego el motor de combustión interna, el primero con carbón y el segundo con petróleo. El desarrollo de la civilización del automóvil incrementó la necesidad de extraer más y más petróleo de las profundidades de la tierra.
También el siglo XX es el siglo de la electricidad con todas las comodidades que conlleva. ¿Cómo se genera la electricidad?, especialmente las usinas consumen combustibles fósiles. Si sumamos en esta pequeña reseña el CO2 generado por las diferentes combustiones se alcanzan cifras muy importantes, y más que importantes gigantescas. Este subproducto de las combustiones es el principal gas de efecto invernadero, o sea el responsable del cambio climático que sufrimos.
La necesidad de producir más y más alimentos determinó el desmonte de grandísimas superficies de bosques, selvas y pastizales naturales. Las labores agrícolas se intensificaron gracias a la mecanización (más utilización de
combustibles fósiles). Un hito necesario de exponer fue que la necesidad de incrementar la producción no solo se dio por la incorporación de nuevas tierras, había que mejorar los rendimientos (más producción por hectárea). Esto se realizó mediante el mejoramiento genético, mejores sistemas de manejo de cultivos y el uso cada vez más intensivo de fertilizantes y plaguicidas. El fertilizante nitrogenado se fabrica a partir del N2 del aire con gran gasto energético, que por supuesto proviene del gas y el petróleo.
Otro problema es que el desgaste de los suelos por la creciente explotación para producir se compensa con más fertilizantes, donde el Nitrógeno es el más demandado. Los suelos vírgenes tienen una fertilidad original que proviene en gran medida de la materia orgánica acumulada en miles de años, cuando esos suelos se ponen en producción la materia orgánica del suelo se degrada y emite también CO2.
La demanda de alimentos, energía y bienes se ha intensificado de tal manera que se ha originado algo parecido a lo que sucede con una bola de nieve en una montaña nevada, crece y crece y al final produce una avalancha.
Resumiendo: tenemos un planeta muy rico, con una gran diversidad de climas y una enorme diversidad biológica, pero la sobreexplotación por parte de los humanos lo está destruyendo. ¡Y es nuestro único planeta!
Esto que he relatado es el principal problema que tiene el hombre ahora y en el futuro. Mirando desde esta perspectiva la pandemia se empequeñece. La gravedad de la sobreexplotación de la Tierra es el auténtico problema que
heredarán nuestros hijos y su descendencia.
A pesar de los miles de años de civilización el hombre sigue actuando de manera estúpida e inconsciente. Hay guerras por el petróleo (parece que algunos países se pelean por la soga que finalmente nos ahorcará a todos). Y el egoísmo extremo no nos permite cambiar nuestra forma de vida a una forma sustentable que respete la naturaleza.
Finalmente es necesario señalar que el CO2 es invisible y carece de olor, está con nosotros desde siempre. Su incremento en la atmósfera nos es imperceptible, sus efectos sobre el clima ya se observa pero no son dramáticos en la vida diaria.
Pero sus efectos son acumulativos y el estallido climático sobre los ecosistemas ya se está produciendo.
DISTRIBUCIÓN DEL COVID 19 EN EL PLANETA


ACTIVIDADES DE LA FUCHAD
La Fundación Chadileuvú fue entrevistada para un programa de la Radio Televisión Española (RTVE)
- En Junio ppdo. Alberto Golberg fue entrevistado por el periodista Mario Borrego de la RTVE para un programa que difunde las catástrofes ambientales ocasionadas por la intervención humana en los 5 continentes; el motivo de esta entrevista fue el corte del Atuel en territorio pampeano.
- Continuaron produciéndose con una frecuencia quincenal, vía Zoom, las reuniones de la Coordinadora por los ríos pampeanos y el ambiente.
- Los adquirentes de parcelas del loteo efectuado por la FUCHAD se han organizado de manera muy efectiva para poder acceder a diferentes servicios como el gas, la instalación de la red de agua potable, conexión a INTERNET, etc.
Debe destacarse que estas actividades se han realizado sin la mediación de la FUCHAD, sin embargo la Fundación considera de manera muy positiva estas acciones. Así mismo debemos señalar que la acción de la FUCHAD ante un Concejal del C.D. santarroseño con el objeto de obtener la parquización del espacio verde y la señalética de las calles de la urbanización, hasta la fecha no ha obtenido resultados.
- En reunión de la COPADERIA (Coordinadora Pampeana en Defensa de los Ríos y el Ambiente), el Ing. Oscar Frank brindó una charla sobre “Agrotóxicos o agroquímicos”. El lunes 28 de junio, por Zoom.
- En el marco del Seminario Popular por el Agua, organizado por la Coordinadora Plurinacional del Agua, el Ing. Héctor Gómez expuso sobre “El Tribunal Latinoamericano del Agua y los problemas hídricos de La Pampa”. El 3 de julio, por zoom.

ADEMÁS
CARTA ENVIADA A LOS MINISTROS DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN AL CUMPLIRSE UN AÑO DE LA SENTENCIA QUE OBLIGA A MENDOZA A APORTAR UN CAUDAL
PROVISORIO DE 3,2 m3/seg. POR EL CAUCE PAMPEANO DEL ATUEL
A los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación

Por estos días se cumple un año de la sentencia que emitieran el 17 de julio de 2020 con relación al largo y penoso conflicto que mantiene la provincia de La Pampa con su par de Mendoza por el corte unilateral del río Atuel.
En este lapso las cosas no han cambiado para el territorio pampeano, el que sigue degradándose por el avance de la desertificación.

Las resoluciones de ese alto tribunal no han logrado modificar la cerrada postura mendocina. La CIAI sigue siendo el mismo ámbito de debate estéril que la caracterizó desde sus inicios, hace ya tres décadas. En su seno la parte
mendocina se permite dilatar in eternum la decisión más relevante: la suelta de un caudal efectivo y permanente de las aguas del río Atuel que llegue a la provincia de La Pampa.
En este último año, ni siquiera la resolución expresa de ese alto tribunal que estableció “como meta interina un caudal mínimo permanente del río Atuel de 3,2 m3/s en el límite interprovincial”, modificó la contumaz postura de la provincia cuyana. Los debates se alargan infructuosamente y no conducen a ningún lado; los temas secundarios pueden avanzar algunos pasos, pero, a la hora de tratar lo más importante, que es la restitución de la presencia del agua en el cauce del río, Mendoza continúa con su estrategia de siempre: oponer excusas que impiden su concreción.

Lo mismo ocurre cuando se aborda el tema de la constitución del organismo de cuenca –de toda la cuenca– que reemplace a la actual comisión. Ese objetivo imprescindible para alcanzar un manejo racional y compartido de un recurso interprovincial es boicoteado permanentemente por Mendoza cada vez que se plantea su tratamiento.

El tiempo sigue pasando y los pampeanos vemos cómo esta situación de flagrante injusticia continúa perpetuándose. Ahora, ni siquiera una sentencia de ese alto tribunal logra lo que tanto espera La Pampa y lo que tanto demora
Mendoza.
Ésta cerrada postura mendocina significa, además, un antecedente muy negativo para nuestro país, pues debilita la posición argentina frente a los Estados nacionales vecinos con quienes comparte varias cuencas hídricas. Su ubicación aguas abajo en todas ellas, es análoga a la que ocupa La Pampa frente a Mendoza. El antecedente del corte unilateral del río Atuel ocurrido hace más de siete décadas, en nada favorece al Estado nacional en un eventual conflicto por los recursos hídricos compartidos con países vecinos.
En el punto V) de la citada resolución de la Corte se expresa: “En el caso de no alcanzarse ninguna solución acordada por las tres jurisdicciones, esta Corte definirá el curso de acción a seguir”.
Las organizaciones agrupadas en la Coordinadora Pampeana para la Defensa de los Ríos Interprovinciales y el Ambiente (CoPaDeRIA) nos dirigimos a los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que el río Atuel vuelva a correr por territorio pampeano. Es decir, para que se haga justicia.

UNA BAJANTE HITÓRICA DEL RÍO PARANÁ:
El registro más bajo en 120 años
El río Paraná muestra en Corrientes una bajante extrema que acerca el registro actual al peor promedio mensual en 120 años: actual 6200 m3/seg contra 12625 m3/seg, promedio 1901-2020. Tanto el Ente Binacional Yaciretá como el Instituto Correntino del Agua y el Ambiente, coincidieron en señalar que no hay pronóstico de repunte en lo inmediato dada la escasez de lluvias en la cuenca de aporte al Paraná.
Fuente: La Arena 28/6/2021.



LA PAMPA EVALÚA IR POR LA VÍA JUDICIAL POR EL BAQUEDANO
Ante el avance de la construcción del complejo hidroeléctrico “El Baquedano” sobre el río Diamante (Provincia de Mendoza), en Casa de Gobierno están estudiando la situación para definir la estrategia jurídica a seguir.
Fuente: La Arena 29/6/2021



MAR DE FONDO EN MENDOZA EN TORNO AL PROYECTO DE CONSTRUCCIÓN DE PORTEZUELO DEL VIENTO
Empresarios rechazan Portezuelo: En una nota dirigida al gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, expresaron las dudas que le genera la construcción de la represa. Uno de los argumentos consiste en que la obra no incluye el trasvase al Atuel. También los empresarios manifestaron sus objeciones en base a la disminución del caudal del río Grande, la baja eficiencia en la producción de energía y la ecuación costo/beneficio.
Fuente: La Arena, 30/6/2021.



“Editorial rechaza «obra del siglo»”
“DURA NOTA EN EL DIARIO "LOS ANDES"
Redaccion 30/06/2021
Dos días antes de hacer pública la carta de los empresarios mendocinos al gobernador Rodolfo Suárez, un editorial del secretario general de Redacción del diario Los Andes Gastón Bustelo, manifestándose también en contra de la obra de Portezuelo del Viento, llamó la atención por la dureza de sus términos.
El periodista recordó la reconstrucción de la ciudad de Mendoza luego del terremoto del 20 de marzo de 1861, que mató del 56 al 65 por ciento de la población de ese momento, y realizó una comparación con el «terremoto» social que está dejando la pandemia de Coronavirus, con Mendoza como la cuarta provincia con más pobreza de Argentina.
«Mientras tanto vemos que vamos a construir la «obra del siglo», Portezuelo. Hay que recordar que esa obra se decidió cuando Mendoza venía creciendo casi al 5% en el 2005, al 7,7% en el 2006 y al 4,2% en el 2007. Ahí sí quizás era entendible destinar U$S 1.000 millones para Portezuelo. Ahora estamos así en cuanto a crecimiento de la economía local: 0,3 en 2018, -2,3% en 2019 y -7% en 2020.
Pero, se sigue manteniendo la decisión de gastar como en las épocas de vacas gordas y hacer Portezuelo», disparó.
http://www.laarena.com.ar/la_pampa-editorial-rechaza-obra-del-siglo-2182184-163.html

RÍO NEGRO ELEVÓ ANTE EL COIRCO EL PEDIDO PARA LA REALIZACIÓN DE UN ESTUDIO REFRERIDO A PORTEZUELO Y DESDE LA SECRETARÍA DE RECURSOS HÍDRICOS (L.P.) SE INSISTE EN LA MISMA TESITURA
Desde el Gobierno pampeano resaltaron el pedido de la provincia vecina que está en sintonía con lo que reclama el gobernador Sergio Ziliotto desde el principio. “Es la mentira del siglo” dijo Juan Greco (representante de La Pampa en el COIRCO) respecto de la obra.
Fuente: La Arena 1/7/2021.