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Acusaciones por el mito de aviones rompetormentas

logo.jpgPiden que se investigue y el gobierno provincial presta oídos a un “chusmerío que cobró dimensiones gigantes”, por una tecnología costosa que no se usa en la provincia. Un mito. Para tranquilizar las aguas, Federico Trombotto y Federico Cacace se comprometieron a investigar.
Una fuerte acusación contra las grandes producciones agrícolas del norte de San Luis fue lanzada por un grupo de ambientalistas, durante una reunión en la Sociedad Rural de San Luis con el actual Ministerio de Desarrollo Productivo. Los culpan de utilizar aviones rompetormentas. En otra reunión, Federico Trombotto, a cargo de la cartera productiva, y el secretario de Ambiente, Federico Cacace, se comprometieron a “investigar” la existencia de estos. Este tema abrió nuevamente la puerta a un debate que lleva años instalado en la provincia y en cada oportunidad, de la mano de la ciencia, la teoría se convierte en un mito.

El grupo que se queja expresó: “Dependiendo la zona, hemos detectado que para la producción de trigo resistente al estrés hídrico, alfalfa, papa, granada, arándanos, algodón y aceitunas, entre otros, empresas invierten en control de las precipitaciones como parte de las necesidades de estos cultivos, lo que ha generado una gran sequía, perjudicado las economías y ecosistemas regionales, expulsando de sus tierras a pequeños productores agropecuarios y campesinos chacareros; por eso es elemental generar esta vía de comunicación para pensar acciones y soluciones”.

Para Federico Lisa, gerente de producción de Puramel SA, una firma que produce en varios miles de hectáreas en el norte de San Luis, el tema reviste una “tremenda ignorancia llevada al máximo, pero lo único que puede liberar a los productores de semejante acusación es una investigación seria”.

Lisa insistió en que no existe tal tecnología para disipar tormentas en San Luis, aunque sí conoce las acciones políticas que desarrolla Mendoza para controlar el granizo aplicando nitrato de plata en las nubes. Este elemento genera que la piedra de hielo se rompa y precipite agua. “Esto sucede con cierto éxito que también puedo poner en duda”, dijo.

“Regar los cultivos tiene un costo elevadísimo, es imposible que un productor no quiera que llueva”, afirmó y aseguró que durante la semana pasada, la empresa perdió más de mil hectáreas de cultivos por granizo, el viento volteó ocho equipos de riego y tuvieron que reparar más de 40 postes de tendido eléctrico. “A los daños producidos por la tormenta los solventa la empresa, con los recursos con los que cuenta y con el difícil panorama económico que afronta el país”.

Puramel SA se extiende hacia Córdoba: “Esta creencia popular llega hasta Cruz del Eje, donde un fiscal tomó una denuncia para investigar. Me ha tocado escuchar gente que dice ver los aviones entrar en las nubes y hacerlas desaparecer. Esto es un mito sin ningún fundamento científico. Es el repetir de boca en boca lo que se escucha por ahí. Un chusmerío que cobró dimensiones gigantes”, opinó.

Lisa manifestó que una investigación seria podría “echar luz”, aunque reconoció que no cree “que puedan revertir esta creencia popular tan arraigada en el imaginario de la gente”.

Además, estudiar este fenómeno conllevaría un dineral con el que supuestamente la Provincia no cuenta.

Quien se suma a esta línea de pensamiento es Walter Viegener, propietario de una desmotadora de algodón en Quines, al enterarse de las acusaciones del grupo de pequeños productores apadrinados por la ONG Cielos Limpios, se escandalizó de la misma manera en que lo hizo Lisa.

“O estoy muy desinformado o están viendo fantasmas de la propia sombra. Es un contrasentido. El que riega, lo hace porque no llueve lo suficiente e invierte una fortuna en electricidad. Si alguien lo estuviera haciendo, ¿sería para que llueva menos y haya menos agua en la cuenca? Lo dudo, porque la consecuencia sería que no se pueda producir nada en un futuro”, opinó y coincidió con Lisa en que la denuncia debe ser bien investigada, para llevar tranquilidad a quienes denuncian y que se sepa la verdad”.

El Dirio de San Juan. 08-01-24