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Hazaña de pampeanos: adonde nace el Atuel

b_300_200_16777215_00_images_2020_atuel-11-9-2020.jpgJuan Pico (39), Hernán Trinack (42) y Damián Somovilla (49) son tres pampeanos que lograron completar una travesía casi imposible y cargada de simbolismo, porque representa un homenaje a la lucha de todo el pueblo pampeano: llegaron en motocicleta a la laguna donde nace el cauce del Río Atuel, ubicada a unos 3.500 msnm en los Andes.

En diálogo con LA ARENA, comentaron la experiencia y recordaron que todo comenzó con una travesía que realizaron el año pasado en el Paso Pehuenche, también relacionada a «la problemática que tiene La Pampa con el agua. Entonces recorrimos esa zona, que es la que desemboca en el Río Colorado».

Estaba pendiente el Río Atuel, que tenía una doble motivación porque, además de reflejar un histórico reclamo de La Pampa, era una travesía hacía «la laguna donde arranca el río y donde nadie había llegado con moto».

Sin embargo, durante 2019 intentaron completarla, pero quedaron «a un kilómetro y medio de la laguna y se nos hizo imposible. Tuvimos problemas con una moto, tuvimos que pasar una noche más ahí, y era marzo y ya se nos venían las nevadas».

Por la revancha.
A pesar del intento frustrado, los tres volvieron a la provincia de Mendoza en búsqueda de la revancha, y en esta oportunidad lograron el objetivo. La travesía comenzó el viernes 31 de enero, cuando emprendieron el viaje por la mañana para llegar al distrito de Sosneado por la tarde y entrar con la camioneta hasta la planta de Sominar, «una mina abandonada de azufre», con la intención empezar a subir la montaña el sábado por la mañana.

«Este año estábamos más preparados, teníamos mejor logística», explicaron, debido a que conocían mejor el terreno y suponían que el tramo que faltaba «era liviano». Sin embargo, admitieron entre risas, «ese kilómetro y medio es peor que casi los 10 kilómetros que habíamos recorrido» porque «ahí estaba todo el grado de dificultad».

En total fueron 13 los kilómetros que hicieron con las motos, aunque en un terreno por demás complicado. «Es arena volcánica, con piedras, arbustos. Después teníamos un grado de dificultad porque era todo cornisas y la moto se resbala o se patina, y si querés subir, se entierra».

Empujando las motos con sogas, por momentos tenían que atravesar sobre un terreno plagado de piedras de gran tamaño. «Teníamos que ir saltándolas, pasando por el costado, esquivándolas». Para los aventureros, en ese contexto el grado de dificultad también era aportado por la altura. «Todo tiene pendiente, nunca hay nada plano. O vas para arriba o vas de costado», precisaron.

Desgaste físico.
«Fue trabajoso desde principio a fin», comentaron y explicaron que el primer día atravesaron entre 10 y 12 kilómetros en aproximadamente 10 horas. «Por eso el grado de dificultad que tiene, tenés que ir viendo por dónde pasás, sujetando la moto».

La aventura demandó un importante desgaste, no solo físico sino también psicológico debido a que es necesario mantener una concentración y analizar el terreno de manera permanente. Un paso en falso puede dañar la moto o, aún peor, ocasionar lesiones en los conductores. De todas maneras, los tres avanzaron cuidándose.

La hazaña.
El sábado por la tarde lograron llegar a «lo que llamamos el campamento de la cumbre». Luego de pasar la noche, el domingo retomaron la travesía para lograr llegar a la laguna. El desafío no disminuyó en el último tramo. «Había unos pastizales con agua donde tuvimos que ir tirando piedras para poder pasar, porque no sabés qué hay en el fondo. Después nos quedaba una subida que era tremenda», relataron.
Lograr el objetivo les tomó alrededor de dos horas y media. De esta manera, se transformaron en los primeros que llegaron en moto al punto de origen del río que Mendoza le robó a La Pampa hace más de 70 años. «Muchos han intentado llegar ahí, y el factor común fue la dificultad», precisaron y destacaron que la motivación fue la lucha por recuperar el río. Por estos motivos, llevaron la bandera «Pampeanos por el Atuel» para dejar en claro que el río «nos pertenece».-

La Arena. 06/02/2020