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Otro escollo para Portezuelo: fondos están atados al avance de obra

b_300_200_16777215_00_images_2020_portezuelo-viento.jpgLa represa mendocina, cuestionada por La Pampa, es financiada íntegramente por Nación. Luego del escándalo por el armado de la licitación, ese trámite se postergó otro mes. A eso se suma que ninguna empresa nacional estaría en condiciones de llevar adelante su construcción. El único adjudicatario podría ser de origen chino.

Luego de los festejos por los tres primeros desembolsos del Gobierno Nacional para la construcción de la presa Portezuelo del Viento, en Mendoza volvió la preocupación. El primer baldazo de agua fría vino la falta de oferentes y el segundo -en la misma semana- de la mano de un escándalo relacionado con la transparencia de la licitación, que se cobró la primera víctima política: Daniel Chicahuala, asesor y encargado en la gestión de Cornejo del armado de los pliegos de la obra, además de representante mendocino en COIRCO.

Ahora, en medio de las especulaciones sobre las empresas que podrían participar en la demorada licitación -que estaba prevista para el 2 de junio y fue aplazada hasta el 12 de julio- admiten la aparición de un escollo que estaba subestimado: los futuros pagos de Nación están atados al avance de una obra que aún no se sabe cuándo empezará.
 
Una nota del periodista Pablo Icardi, en el sitio digital mdzol.com, hace un análisis de por qué se postergó la licitación de Portezuelo y qué empresas pueden participar de ese proceso.

"En Mendoza no se construye un dique desde hace más de 20 años. Potrerillos fue el último y ahora el modelo de negocios es distinto. Las empresas privadas van a riesgo cero y tampoco tendrán beneficio de concesión. La energía que se venda irá a las arcas públicas pero con un destino exclusivo: financiar más obras. Portezuelo tiene una paradoja. Será una obra que en el contexto actual tiene más importancia el proceso que el producto. Es que no hay demanda de energía que responda a esa necesidad. Claro, todos esperan que el contexto cambie de aquí a cinco años, cuando la obra esté lista si todo sale bien", concluye el periodista en uno de los pasajes más importantes del análisis.

Un tema de Estado
Icardi también sostiene que a licitación de Portezuelo se ha transformado en "tema de Estado y obligó a hacer una retrospectiva: quién y cómo se armó a licitación, por qué no hay oferentes y se sumó a ello un enorme cúmulo de presiones a poco de adjudicar la obra más importante de la historia de Mendoza. El propio Gobernador reconoce entre quienes consultan que el problema de fondo es de credibilidad".

El Gobierno de Mendoza decidió adjudicar la obra en combo y con llave en mano. Las empresas no corren riesgo ni formarán parte de la concesión. La Nación transfiere los fondos, la provincia licita, paga, controla y recibe la obra para explotarla. "En el medio está el problema: cómo se resuelve el sistema de asociación de empresas para ser parte del negocio. La pelea es por qué empresas son parte y, sobre todo, de qué manera", analizó.

Hasta ahora hay una sola firma que confirmó su participación y es justamente la que tiene “llave de oro” en el proceso. Se trata de la metalúrgica IMPSA, quien iría en consorcio con CEOSA y Obras Andinas. Pero ninguna de las tres puede liderar el proyecto porque no cumple con el requisito de haber construido tres represas en los últimos 15 años. "Por eso todo apunta a que el líder de ese consorcio será una empresa de origen chino", señala el periodista.

La reciente prórroga de un mes determinada por Mendoza podría abrir la puerta para algún competidor, aunque con posibilidades más rezagadas.
"La firma Tres gargantas (también de origen chino, podría ser el mascarón de proa. La tensión mayor está justamente con las empresas nacionales que por su volumen podrían liderar la obra pero que encuentran un filtro. En la lista de posibles oferentes estaban Techint, la empresa más grande de Argentina y cuyos representantes se reunieron con Rodolfo Suarez; Panedile, empresa que construyó los tres diques de San Juan y es la que antecedentes más recientes tiene; Chediack, que ya anunció su rechazo al pliego; SACDE, firma de Marcelo Mindlin (que tiene negocios en Mendoza a través de Pampa Energía), entre otras. No hay ninguna empresa mendocina que pueda "liderar" el consorcio. La que más se le acercaba era Cartellone, que estaría afuera por problemas administrativos y financieros. Por eso el adjudicatario de Portezuelo probablemente tenga balances en otro idioma, casi con seguridad en chino", describe Icardi en el artículo.

"Salvemos a IMPSA"
En otro apartado de la nota, a la que titula como "Salvemos a IMPSA", el periodista destaca que esa empresa está tan arraigada a Mendoza que "todos se permiten una licencia que al tomar distancia podría generar problemas: todos reconocen que la metalúrgica debe ser parte de Portezuelo del Viento por el valor agregado local que generaría. Esa firma tiene más de 100 años en Mendoza, pero su sede social estuvo en Luxemburgo".
Y recuerda: "Hasta noviembre del 2014 IMPSA era una empresa controlada por Venti, firma registrada 'bajo las leyes de Luxemburgo', un paraíso fiscal. Ese año fue radicada en Personas Jurídicas de Mendoza para buscar algún plan de rescate que finalmente no llegó y derivó en la profundización de la crisis de esa empresa. Actualmente es propiedad de quienes fueran sus acreedores, la mayoría de ellos bancos que no se dedican a la gestión sino al negocio financiero. Sin embargo, IMPSA mantiene el 'know how' y el sistema de desarrollo de tecnología propia. Tanto que el CEO es un hombre nacido y criado en la IMPSA que lideraba Enrique Pescarmona. También fue el semillero del equipo energético de los dos últimos gobiernos y que participó del armado del proyecto Portezuelo del Viento. Se trata de Pablo Magistocchi (uno de los funcionarios de mejor imagen interna en el Gobierno), Emilio Guiñazú y Santiago Fernández Herrero".
Sin embargo, para muchos en Mendoza el problema no es IMPSA sino con quién se asocia y cómo participará el resto de las empresas mendocinas.
"No es lo mismo que las empresas sean parte del consorcio, a que sean subcontratadas después. El formato indica que el Estado transfiere toda la potestad al consorcio ganador. Entonces, como se dijo, hay una dura negociación entre privados que requiere mediación, control y atención del Estado. Los antecedentes en Mendoza en esos procesos han demostrado cierta impericia. Ocurrió con las concesiones de servicios y también con obras", apuntó Icardi.

Hasta ahora los dólares de Nación para concretar la represa Portezuelo del Viento son el principal señuelo, pero también generan algún temor. "Según aseguran, la garantía de los futuros desembolsos está atada al avance de la obra. Es decir que 'debe respetarse la curva prevista' para que Alberto Fernández mantenga la transferencia de fondos", advierte el periodista.
El Diario.  15.05.20